lunes, 20 de septiembre de 2010

...

detendré el reloj de la vida, todos me pasaran por encima

cuando tengas una misera gota de piedad

te darás cuenta que ya no hay vuelta atrás

nos volveremos desconocidos en un mundo de muertos vivos

pasaremos de frente sin mirar

por los lugares que aun recuerdo sin llorar

escaparas al final a los brazos de otro hombre

y allí por siempre descansaras

venderé mi piedad, a cambio de bondad

tal vez no entendí las mil y una vez que me dijiste

que ya no daba para mas

tal vez no quise apreciar que no soy digno de ti

pero algún día tu veras que yo tenia mas para mostrar

y ese día lloverá una tormenta de verdad

todos se mojaran y dirán que yo soy el culpable

aquí jamas hubo culpa

solo hubo un miserable

que dio todo por alguien

que no supo apreciar

que hasta su vida quiso entregar

y le negaron al cielo ingresar.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Sample text

Sample Text