detendré el reloj de la vida, todos me pasaran por encima
cuando tengas una misera gota de piedad
te darás cuenta que ya no hay vuelta atrás
nos volveremos desconocidos en un mundo de muertos vivos
pasaremos de frente sin mirar
por los lugares que aun recuerdo sin llorar
escaparas al final a los brazos de otro hombre
y allí por siempre descansaras
venderé mi piedad, a cambio de bondad
tal vez no entendí las mil y una vez que me dijiste
que ya no daba para mas
tal vez no quise apreciar que no soy digno de ti
pero algún día tu veras que yo tenia mas para mostrar
y ese día lloverá una tormenta de verdad
todos se mojaran y dirán que yo soy el culpable
aquí jamas hubo culpa
solo hubo un miserable
que dio todo por alguien
que no supo apreciar
que hasta su vida quiso entregar
y le negaron al cielo ingresar.
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